La compraventa de viviendas cae un 3,3% en 2019 y registra su primer retroceso desde 2013

Miércoles, 12 Febrero, 2020
Los expertos señalan a dos factores principales como desencadenantes de dicho frenazo: el impacto de la nueva Ley Hipotecaria y la inestabilidad política de los últimos meses del año.

El balance de compraventa de viviendas de 2019 deja un regusto agridulce. El lado negativo es que el número de transacciones cayó en España un 3,3% respecto al año anterior, lo que supone el primer retroceso interanual de este indicador desde 2013; el lado positivo es que la cifra de operaciones, 501.085, superó el medio millón de ventas, un nivel simbólico que el sector ha logrado mantener por segundo año consecutivo pese a la ralentización del mercado en la segunda mitad del año.

Las cifras las ha publicado este martes el Instituto Nacional de Estadística (INE). Los expertos llevan meses advirtiendo del reajuste que se está produciendo en el sector inmobiliario y, concretamente, en el residencial, y señalan a dos factores principales como desencadenantes de dicho frenazo: el impacto de la nueva Ley Hipotecaria y la inestabilidad política de los últimos meses del año.

Ambos han generado sensación de incertidumbre e inseguridad jurídica entre los compradores, que en muchos casos han optado por paralizar sus movimientos hasta encontrar un panorama más seguro. "2019 ha sido un año complicado para el sector debido, en parte, a la entrada en vigor de la Ley Hipotecaria, que hizo que muchas operaciones se retrasasen, pero también ha sido un año de gran inestabilidad política y ahora mismo se necesitan nuevas políticas que ayuden y beneficien a que la normalización del sector sea una realidad", apunta Ismael Kardoudi, director de Formación y Estudios del portal inmobiliario Fotocasa.

La nueva norma para la firma de hipotecas entró en vigor el pasado mes de junio y lastró las operaciones durante los meses de verano, un periodo en el que entidades, clientes y notarios necesitaron ajustar todo el procedimiento a las nuevas exigencias regulatorias. Sólo en el mes de agosto, las compraventas se desplomaron un 21,1%; se recuperaron en los meses siguientes hasta noviembre, cuando de nuevo se desplomaron un 9,3%.

"Si bien la cifras del mes diciembre tienden a la normalización y rompen la tendencia de caídas iniciada en verano, no son suficientes para que la actividad acumulada durante un año pase a terreno positivo", asegura Ferran Font, director de Estudios de Pisos.com.

A su juicio, el balance de 2019 "es llamativo no sólo por el hecho de caer por primera vez después de cinco años de evolución al alza, sino porque los últimos cuatro años el ritmo de crecimiento era superior al 10%". En este caso, también ha influido la desaceleración económica generalizada, que también ha afectado a Espñaa, y eventos como el Brexit, "que han afectado de manera clara a un sector que necesita estabilidad para afrontar los retos que tiene por delante", añade.

Con estos condicionantes, los analistas valoran con cautela los últimos retrocesos y aseguran que el mercado se encuentra en una fase de "normalización" y "estabilización" de cara a los próximos meses, por lo que no descartan nuevas caídas en las transacciones y una ralentización en el ritmo de subida de los precios.

El fantasma de la última crisis inmobiliaria y de sus consecuencias está demasiado reciente. Los peores años para la compraventa de vivienda fueron 2009 y 2008, en los que estas operaciones se desplomaron un 25,1% y un 28,8%, respectivamente. En 2012 y 2011, aún se registraron descensos de dos dígitos (-11,5% y -18,1%, respectivamente), mientras que en 2013 la caída se moderó hasta el 1,9% por el fin de los beneficios fiscales para la adquisición de vivienda.

Cae la segunda mano

En 2019, el 81,5% de las compraventas correspondieron a viviendas de segunda mano, mientras que el 18,5% fueron de nueva construcción. Ambos segmentos están teniendo un comportamiento muy diferente y es precisamente la segunda mano lo que está marcando el frenazo en las operaciones.

Así, mientras la compraventa de vivienda usada cayó un 4,2% en 2019 (408.241 en total), la compra de vivienda nueva se incrementó un 1,2% respecto a 2018 (92.844). "La vivienda de obra nueva vuelve a despertar interés en un segmento muy determinado de la población. No obstante, todavía hay déficit de oferta de este tipo de vivienda y, en cambio, hay una gran demanda latente interesada en comprar vivienda de obra nueva por lo que el este tipo de vivienda puede tener bastante recorrido los próximos años", explica Kardoudi.

No obstante, los ciudadanos siguen encontrando notables dificultades para acceder a una vivienda en propiedad. Las condiciones para obtener crédito inmobiliario se han endurecido en nuestro país, tal y como ha constatado el Banco Central Europeo en su última Encuesta de Préstamos Hipotecarios, y la oferta disponible no es suficiente para cubrir una demanda cada vez más creciente. "Ahora mismo, la demanda de reposición y los inversores son los que han tirado del sector durante estos años", apunta el experto de Fotocasa.

Ese desfase entre oferta y demanda está tensionando los precios, especialmente en algunas ciudades y comunidades, agravando aún más los problemas de accesibilidad de sus habitantes.

Andalucía fue la región que más operaciones de compraventa de viviendas realizó el año pasado, con 100.339 compraventas, seguida de Cataluña (79.751), Comunidad Valenciana (74.910) y Madrid (70.835). Por el contrario, las comunidades que realizaron un menor número de compraventas de viviendas fueron La Rioja (3.712), Navarra (5.508 operaciones) y Cantabria (6.263).

Fuente:El Mundo 12/02/2020

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