El precio del alquiler despega ante la escasa oferta, sobre todo en vivienda joven

Miércoles, 6 Noviembre, 2019
Los solteros que buscan un estudio de entre 40 y 50 metros son los que más difícil lo tienen para encontrar una primera vivienda.

Zaragoza no tiene los graves problemas de vivienda de las ciudades españolas que le superan en población, en las que ser joven y encontrar un piso ajustado a las características deseadas y a un presupuesto lógico resulta una labor titánica. Los pisos turísticos no han causado estragos en las zonas más apetitosas de la capital aragonesa ni la bolsa de viviendas se ha vaciado por completo, dos factores que no han logrado evitar que muchos buscadores de un primer piso y quienes ya residen en uno se estén encontrando con una desagradable sorpresa: los precios ya experimentan una subida. O actualización, en términos del mercado.

Resulta complicado cifrar los aumentos, ya que el ámbito del arrendamiento está menos fiscalizado que el de la compraventa. Pero los expertos coinciden en que el volumen de viviendas buenas, bonitas y asequibles está bajo mínimos. "No hay oferta, urge un aumento de ésta porque hay escasez de todo tipo de vivienda", sentencia Bienvenido Subero, economista jefe del Grupo de Análisis del mercado Inmobiliario (Gamerin) de la Universidad de Zaragoza. El docente lamenta que muchos propietarios no busquen inquilinos para sus inmuebles “por no tomarse la molestia de gestionar el alquiler al verlo como un negocio pesado", así como que haya "pisos recién heredados a los que se les cuelgue el cartel de 'se alquila' sin estar actualizados, sin cumplir con los estándares que se esperan, lo que hace que quien tenga en sus manos un piso medio decente esté en una posición de ventaja que le permita incrementar el precio".

Uno de los indicadores más fiables del precio del alquiler en Aragón es la estadística de depósito de fianzas que gestiona el Gobierno autonómico. “Refleja una subida sostenida durante el último lustro, del 2 ó el 3% cada año”, matiza Subero, quien cree que las actualizaciones que se aprecian en el último ejercicio, que oscilan entre los 50 y los cien euros en las rentas mensuales, responden a otro fenómeno: “En el último año, quizá ahora algo menos, se ha instalado en el debate político y en los medios una supuesta ‘burbuja del alquiler’ que ha animado a los arrendadores a elevar sus pretensiones”.

El Presidente del Colegio de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria (API) de Aragón, Fernando Baena, afina aun más el tipo de vivienda joven que escasea: “Los pisos de dos dormitorios y salón y los estudios de entre 40 y 50 metros en buena ubicación son sin duda los más demandados y de los que menos oferta dispone Zaragoza. Podemos hablar de precios entre los 500 y 700 euros. Por debajo de ese medio millar al mes nos encontramos con inmuebles demasiado desactualizados, en condiciones de habitabilidad deficientes”.

“Esa baja oferta -abunda Baena- es lo que empuja a que suban los alquileres, ya que al haber stock más que suficiente en viviendas de mayor nivel se están concentrando las subidas en esa franja inferior, especialmente en las zonas más demandadas por los jóvenes que aspiran a alquilarlas: centro de la ciudad, Universidad y Actur. Y afecta directamente al joven soltero que busca independizarse y que, en vista de los salarios, debería destinar un porcentaje excesivo de su nómina para poder hacerlo”.

Confirma la hipótesis Adrián Allo, geógrafo de 28 años, presidente del Consejo de la Juventud de Zaragoza y recién emancipado ahora que, tras encadenar distintos trabajos, ha encontrado un empleo relacionado con su formación universitaria: “Es más que complicado encontrar un piso que no se vaya de precio y que cumpla con los puntos que uno se marca. Lo he visto durante mi búsqueda, pero también en las de mis amigos: encuentras viviendas muy caras para lo que ofrecen. Y sí, los precios han subido en el último año al menos 50 euros y hay cantidades que son difícilmente asumibles. Si ganas mil euros al mes y el alquiler supone 400-500 euros más gastos, se pone muy difícil irse de casa”.

Poco peso de las VPO

Los expertos aragoneses en vivienda aprecian subidas, pero muy alejadas de las del boletín económico relativo al alquiler que el Banco de España publicó en agosto. En él se marca un crecimiento del 25% en los arrendamientos registrados en la capital aragonesa durante el período 2013-2019. El estudio mantiene dos tesis interesantes, la primera relacionada con la distribución poblacional: “La demanda de alquiler residencial se habría incrementado especialmente en algunos municipios que ofrecían mejores oportunidades tanto de formación como laborales. La evidencia disponible muestra que en los últimos años se ha producido una mayor concentración de los flujos migratorios internos en capitales de provincia con mayor población y en las que se aprecia mayor dinamismo del empleo. De manera coherente con este fenómeno, se observa una correlación positiva entre el crecimiento de los precios de oferta de alquiler y el dinamismo demográfico a nivel de capitales de provincia”.

Además, desde 2013, “se ha producido una caída significativa del número de nuevas viviendas de protección oficial. La VPO constituye a priori un sustitutivo del alquiler en el mercado privado para los hogares de menor renta. El reducido peso del alquiler en las VPO y la tendencia a su reducción en términos cuantitativos en los últimos años son compatibles con el menor peso del alquiler social en España”.

Fuente: Heraldo de Aragón 06/11/19

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