Comprar una vivienda exige ya más de 7 años de renta, un récord desde 2011 pese a los tipos en mínimos

Jueves, 13 Septiembre, 2018
La subida del precio de la vivienda en los últimos meses ha empezado a trasladarse al bolsillo de los ciudadanos, que cada vez piden mayores préstamos para adquirir un piso. Las mayores facilidades que dan las entidades financieras, así como los bajos tipos de interés incentivan a muchos ciudadanos a pedir créditos algo mayores para afrontar la compra de vivienda.

La subida de precios también ha hecho que la accesibilidad a la vivienda en propiedad sea más difícil. Según los datos del Banco de España, comprar una vivienda exige a los españoles un importe equivalente a su renta de 7,17 años, lo que supone la máxima exigencia desde diciembre de 2011. El dato, correspondiente al primer trimestre de 2018, no ha dejado de subir en los últimos tres años, debido a la conjunción de dos grandes factores: la recuperación del precio de la vivienda y el estancamiento de los salarios.

A pesar de esta subida, la exigencia para comprar una vivienda aún está muy lejos de los años de la burbuja inmobiliaria, cuando requería el equivalente a prácticamente nueve años de renta. El dato se redujo bruscamente a partir de 2007 debido a la caída de los precios y mantuvo por debajo de los siete años hasta mediados del año pasado.

El alza de precios también se ha trasladado a los propios préstamos, ya que, según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), el importe medio de las hipotecas alcanzó en junio los 123.900 euros, lo que supone la cifra más alta desde noviembre de 2010, con un incremento de más del 5% respecto al año pasado y del 32% respecto al mínimo marcado en abril de 2013. No obstante, las cifras aún están lejos de las que se registraban en los años de la burbuja, cuando era habitual superar los 140.000 euros de hipoteca media.

A esta subida del importe medio de las hipotecas también están contribuyendo los bajos tipos de interés, que están muy cerca de mínimos históricos. Según el Banco de España, las hipotecas firmadas en julio tenían un interés medio del 2,13%, la segunda más baja de la historia (tras noviembre de 2017). Hace una década, los tipos a los que se concedían las hipotecas eran más del doble que los de hoy.

Este aumento del importe de las hipotecas firmadas ha llevado a que la relación préstamo-tasación se encuentre muy cerca de máximos históricos, superando incluso los años de la burbuja. En concreto, en junio, esta relación se situaba en el 65,1%, lo que significa que, de media, las hipotecas cubren el 65,1% del importe de la tasación. En los años más crudos de la crisis, esta relación rondaba el 55%, debido a las reticencias de las entidades financieras a conceder préstamos por importes elevados.

Fuente: El Economista 13/09/18

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